HOMBRES CON VISION



El ministerio de hombres con visión es más que una reunión de hombres es el sentir de Dios para los hombres de este tiempo.Este ministerio nace en el corazón de Dios y lo planta en nosotros para que seamos parte de este mover que promueve la unidad, crecimiento espiritual y desarrollo social del hombre de hoy.

Bajo la nube de Dios y la cobertura apostólica de nuestro Apóstol Carlos Luis Vargas, Freeport Bible Center y Long Island Hispanic Pastoral Association, nuestro ministerio levanta la bandera del compañerismo y la confraternidad cristiana entre los hombres creyentes de Long Island, para alcanzar a otros en la ciudad, la nación y el mundo por medio de la fe en Jesucristo nuestro Señor y Salvador.

Nos reunimos socialmente para compartir en compañerismo y desayuno y a la vez recibir un consejo pastoral. Intercedemos los unos por los otros conforme lo establece la palabra de Dios y nos damos apoyo fortaleciendo así la unidad en el Cuerpo de Cristo.

Cada dos meses, organizamos un retiro espiritual donde somos bendecidos grandemente por el Señor, allí somos ministrados con la Palabra de Dios a través de nuestros predicadores invitados.

A través de nuestras conferencias, hemos bendecido muchas familias en diferentes iglesias, temas concernientes al matrimonio y a las finanzas han sido expuestos por calificados ministros.

Nuestros congresos han sido y seguirán siendo de gran bendición para el ministerio de hombres alrededor de la isla, la ciudad y el mundo, exponentes de vasta experiencia, ministerial han sido protagonistas en nuestros eventos, marcando nuestro vida con la palabra de Dios.

Y esa fue la respuesta a como formar parte del llamamiento del pastor a discipular hombres, a estar firmes junto a los hombres escogidos de Dios y hacer entrega de las verdades transformadores que Dios estaba derramando en nuestros corazones y nuestras mentes. Esto significaba que en lugar que cada hombre o ministro adaptara su ministerio a nosotros, nosotros podíamos adaptar nuestro ministerio al suyo.

Mediante el uso de videos, libros y cassettes y haciendo posible la participación en los ministerios en todo el mundo, los hombres podían estar en capacidad de ministrar en su iglesia, hogar, escuela o negocio. El ministerio podría ocurrir cualquier día de la semana, ajustarse a cualquier horario, y ser tan efectivo como si estuviera haciendo en persona.